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¡Hola mis soletes!

El verano tenía muchas ganas de llegar y ha empujado a la primavera a irse rápido con un calor asfixiante, temperaturas de 35 grados en Burgos, la conocida ciudad del frío. 

 

Con el cambio de estación también he querido cambiar el color del pelo, me lo he oscurecido un poco. Porque con el sol se me aclara demasiado. 

 

Bueno, también tiene cosas buenas, como poder lucir vestidos tan chulos como este, una de las joyitas que guardo en el armario y aunque pase el tiempo, no pierde el amor que siento por èl .

 

Estampados divertidos, colores alegres, trasparencias, espaldas al aire y como no, más volantes como en mis anteriores outfits. 

 

Lo mejor de vestidos así es que puedes darles el royo que quieras, más arreglado o más desenfadado con la cazadora vaquera. En esta ocasión ha sido una mezcla, ya que con la cinta del pelo y los zapatos tipo Valentino que hacen una combinación  de lo más ideal. ​